
Formas de habitar la naturaleza
cultivar la mirada
"Las plantas son la forma de vida más instrumentalizadas, degradadas e ignoradas, repensar nuestra relación con ellas debe entenderse como parte de una reconsideración más amplia de nuestra relación con los demás"
(Sheikh, S., Gray, R., 2025).
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¿Cómo transitamos los territorios de la naturaleza? ¿Qué tipo de imaginarios construimos sobre ellos? ¿Podemos crear otro tipo de relaciones que nos ayuden a mirar distinto, cultivar sensibilidad y resignificar nuestro vinculo con el mundo natural, más allá de las dinámicas de explotación y consumo?


Cultivar la mirada es una instalación artística que parte de un gesto simple: «sembrar» en la tierra otra mirada. Esta propuesta busca generar una relación más íntima y reflexiva con lo que entendemos por paisaje —con el imaginario que se construye en torno a un territorio — para que deje de ser un mero telón de fondo y nos adentremos en él; en este caso, en el paisaje agrícola.
El territorio en el cual se inscribe el proyecto, sigue una línea de trabajo donde el arte se convierte en herramienta para mirar distinto, cultivar la sensibilidad y crear otro tipo de relaciones que resignifiquen nuestro vínculo con el mundo natural.
La técnica principal que se utiliza es la cianotipia sobre tela, realizada con vegetación recolectada en una zona agrícola de Carranque (Toledo, Castilla-La Mancha), retratando especies del cultivo local como el trigo, la avena y la cebada.







El uso de esta técnica, se inspira en la botánica inglesa Anna Atkins (1799-1871), considerada la primera mujer fotógrafa y creadora, en 1843, del primer libro científico ilustrado únicamente con impresiones botánicas mediante el proceso fotográfico de cianotipia (Photographs of British Algae: Cyanotype Impressions).
Estas impresiones que conforman Cultivar la mirada, remiten tanto a la botánica como a la fotografía primitiva, creando una suerte de «herbario artístico» que se instala en el mismo campo, resignificando de manera efímera tanto lo que entendemos por herbario tradicional (clasificar para poseer) como lo que entendemos por espacio agrícola (subordinar el ecosistema a la producción) ya que ambos comparten una misma lógica racionalista de dominio: la reducción de la vida vegetal a objeto de estudio aislado y tipificado o a recurso productivo.
Este proceso implica trabajo de campo, recolección, e implicación de la luz solar para revelar las imágenes, convirtiendo el acto en un proceso lento en el cual nos adentramos en el territorio y lo experienciamos de manera personal mediante la observación, tiempo y presencia; estados mas necesarios que nunca en un mundo en el que todo parece acelerarse sin descanso.

Desde esta metodología, el proyecto busca una aproximación poética y sensorial al territorio que nos permita recuperar el saber manual y profundizar en el conocimiento de la naturaleza —en sus tiempos o sus saberes botánicos—, ya que, en lugar de consumir un territorio, nos adentramos en él. En lugar de extraer recursos masivos, esta práctica invita a reflexionar sobre los imaginarios utilitarios hacia la naturaleza, abriendo espacio a nuevas construcciones simbólicas que entiendan el paisaje como un espacio vivo de relación, más allá de las dinámicas de explotación y consumo.
“Habitar poéticamente el mundo es habitar con todo el ser”
Gaston Bachelard, La poética del espacio, 1957.

Cultivo de trigo Carranque, Toledo
2025
Cultivar la mirada
Cianotipia sobre tela de algodón
2025


Instalación.
Cianotipia sobre tela montada en estructura de abeto
170 x 88 cm
2025
Cultivar la mirada
Detalle
2025
